Cómo saber si mi hijo consume drogas. Esta pregunta es una cuestión que todos los padres de adolescentes o pre-adolescentes nos haremos en algún momento. Si has llegado hasta aquí significa que quieres conocer las señales que indiquen que tu hijo o tu hija consume drogas.

Pero antes de que pasemos a este punto, me gustaría que habláramos acerca de un componente esencial en la relación padres-hijos en la adolescencia: “la CONFIANZA”.

La confianza es esencial por muchos motivos, es importante por ejemplo que si tu hijo sale de fiesta pueda tener confianza en ti para decirte que su amigo el que tiene carné de conducir ha bebido y debes ir a recogerle o pagarle un taxi, o estar abierto a entender; por ejemplo: la edad media en la que los jóvenes de hoy prueban el alcohol es a los 12 años, y el cannabis a los 14.

Para poder forjar esa confianza sabiendo estos datos (sin mirar a otro lado pensando que es el hijo del vecino el que probará alcohol a los 12 pero el nuestro o la nuestra no), ya con 10 años debemos preparar a nuestros hijos e hijas para saber decir NO sin miedo al qué pensarán los demás, utilizar esos dos años para que entiendan los efectos de beber alcohol, el riesgo de desarrollar dependencia (adicción), el riesgo de beber mucho en poco tiempo (botellón), coma etílico, que se debe comer mientras se bebe para que se metabolice mejor, que los efectos de la intoxicación se dan sin darte cuenta y es difícil saber parar, que no hay por qué beber para divertirse…

Pero si esta fase ya ha pasado y no sabías cómo desenvolverte, es momento de forjar la confianza. Si tu hijo tiene 14 años cabe la gran posibilidad de que en más del 40% haya bebido alcohol en el último mes. Forjemos esa confianza: “Hijo/a, entiendo que haya podido darse la situación de que hayas bebido. ¿Cómo te sentó? ¿En qué contexto bebiste? No voy a juzgarte.”. Y así con todas las drogas. Empezaríamos con el alcohol, a continuación con el cannabis, y a los 16 podríamos empezar a hablar de otras drogas como cocaína, éxtasis o anfetaminas. No se trata de decirle “no pasa nada, consume lo que quieras”, sino de dar un mensaje de confianza, de conocimiento, de apertura de pensamiento, darles posibilidades para que puedan decir NO, enseñarle a desenvolverse en la vida, una vida que NO está libre de drogas, aunque nos gustaría; preparémosle para lo que se van a encontrar.

La adolescencia es una época en la que se forja la identidad de la persona, esto quiere decir que antes su personalidad se regía por lo que la familia le indicaba en mayor medida, pero ahora, el sentirse parte del grupo de iguales (otros adolescentes), hace que la persona rechace todo lo que provenga de sus padres. Es decir, se da un total rechazo a la figura paterna como forma de diferenciarse y autorreafirmarse en la nueva personalidad que se está conformando. Sí, por eso tu hijo te dice “me estás rayando”, “no me entiendes”, “tú qué sabrás”… Y afirmaciones de ese estilo.

Pero si aún así la confianza no es suficiente para que nuestro hijo o nuestra hija nos diga si consume, existen síntomas de intoxicación para cada droga que podemos identificar además de comportamientos propios del desarrollo de un consumo problemático o de una adicción.

Síntomas de intoxicación para algunas drogas de las más consumidas.

Alcohol: No se habla con coherencia, menor coordinación y equilibrio, menor respuesta al entorno.

Cannabis (porros, marihuana, hachís, chocolate…): Somnolencia, atracones de comida o aumento del apetito, relajación, ojos rojos y brillantes, lentitud en los movimientos y en el habla, deshinibición, olor peculiar…

Cocaína: Pupilas dilatadas, estado de ánimo eufórico, aumento de la seguridad en uno mismo, ausencia de cansancio, inquietud, nerviosismo… Cuando se pasa se ve un estado de cansancio, apatía, ánimo bajo, mayor agresividad…

Anfetaminas: Falsa sensación de control y autoconfianza, falsa sensación de pensamiento claro, mayor energía y euforia, desinhibición, más actividad a nivel motor…

Heroína: Pupilas más pequeñas, boca seca, sensación de relajación, enlentecimiento…

 

Los síntomas que hemos visto son los efectos inmediatos del consumo de las drogas más consumidas (sí, el alcohol es una DROGA, no podemos olvidarlo), pero también habrán otro tipo de indicios que podrían afianzarnos la idea de que nuestro hijo consume drogas.

  • Ingeniárselas para conseguir dinero sin que nos enteremos o insistir demasiado en que les demos dinero. Pedir demasiado dinero para las actividades que nos dice que hace.
  • Ocultarnos lo que hace cuando sale, descubrir que nos ha mentido con lo que hace fuera de casa.
  • Fracaso escolar. El fracaso escolar es un síntoma a veces muy claro de que las drogas están presentes en la vida de nuestros hijos e hijas.
  • Salidas sin explicación y sin aviso y a deshoras.
  • Aumento de la agresividad tanto verbal como incluso física.
  • Mayor somnolencia o dormir muy poco.
  • Llegar más tarde de lo que acostumbra, incluso incumplir horarios.
  • Romper amistades que hasta ahora eran buenas sin explicación.
  • No decirnos con quién sale, quiénes son sus amistades.
  • No dejarnos ver qué guarda en algunos sitios, tener una intimidad demasiado impermeable.
  • Romper las normas o incluso hacer algunos delitos, aunque sean menores.
  • No asistir a clase o a sus obligaciones.
  • Tener muchos conflictos con las personas de su entorno, tanto en el ámbito escolar, como familiar, como relacional.
  • Dejar de participar en las actividades familiares.
  • Comunicación con la familia casi inexistente o hermética.
  • Acostarse muy tarde, horarios inexactos.
  • Aspecto descuidado. Engordar o adelgazar mucho, o estéticamente peor.
  • Propiciar el consumo: querer estar solo o sola, salir hasta altas horas de la madrugada…

Estos indicios pueden darse muchos simultáneamente o sólo algunos.

Síntomas de drogodependencia (adicción). Aquí puedes ver un artículo donde explicamos cómo podemos saber si alguien está sufriendo una adicción de forma orientativa.

Todos estos indicios son una orientación para aquellos padres que tengan dudas o se quieran preparar para la posibilidad de que sus hijos consuman, pero como profesionales, nuestra recomendación siempre ante un posible consumo problemático, abuso o una dependencia es consultar con un profesional, pues los expertos en drogodependencias serán quienes podrán orientarles y decirles cómo podemos descubrir si nuestros hijos o hijas consumen drogas.

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