Es importante que hablemos de la adicción al alcohol. Cuando hablamos de alcohol a pie de calle, parece que estemos hablando de una sustancia lúdica que, al ser legal, económica y de fácil alcance, recibe mejor consideración que otras sustancias psicoactivas.

Sin embargo, el alcohol no es más que otra droga de tanto peso como lo es el cannabis, la cocaína y el resto de sustancias químicas y, como tal, su consumo abusivo conlleva enormes consecuencias negativas y, entre ellas, a la adicción al alcohol. Independientemente del tipo de alcohol que se consuma.

Tal y como hemos mencionado, entre las consecuencias que se derivan del consumo de alcohol, encontramos el posible desarrollo de una adicción al alcohol.

Pero, ¿cómo sé si tengo una adicción al alcohol? Los síntomas más claros de detectar serían:

– El deseo intenso de beber alcohol.

 – La dificultad para controlar la cantidad que bebo y poner fin al consumo.

 – La persistencia del consumo a pesar de las consecuencias negativas.

– La desatención de obligaciones por dar prioridad al consumo.

– El aumento de la tolerancia al alcohol (si bebo la misma cantidad que bebía al principio, ya no resulta el mismo efecto y, por tanto, tengo que ingerir mayor cantidad).

 – El síndrome de abstinencia (sudoración, alteración del ritmo del pulso,  temblor en las manos, insomnio, náuseas o vómitos, agitación psicomotora, ansiedad, pudiendo incluso llegar a aparecer alucinaciones).

Además, la adicción al alcohol produce un desajuste en las diferentes áreas de la vida de la persona, provocando consecuentemente grandes daños a nivel laboral y familiar del adicto.

Así, la adicción al alcohol, como toda adicción, es una enfermedad crónica imposible de controlar con la mera fuerza de voluntad, pero que se puede detener con el tratamiento adecuado. Y será adecuado aquel tratamiento que abarque el aspecto fisiológico del alcoholismo, la condición social que envuelve al alcohólico (el entorno, las influencias…) y el carácter psicológico de esta enfermedad, haciendo especial hincapié al factor emocional que hay detrás. Acontecimientos vividos, traumas, sentimientos, etc., que están en la raíz de este problema que es la adicción.

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